
Ante la cantidad de programas que la administración educativa propone y desarrolla en el ámbito educativo en España, Plan de Lectura, Plan de Convivencia, Plan de Éxito Escolar, Programa Escuela 2.0, Programa de Bilingüismo…los centros escolares, profesores/as, maestros/as, padres y madres van a terminar aburridos unos y locos todos.
No cabe duda que se ha mejorado mucho con relación a épocas anteriores en recursos materiales, humanos e infraestructuras. Pero no es menos cierto que hemos empeorado todos, padres y madres, alumnos/as en temas de valores y actitudes ante situaciones que esta sociedad de hoy nos presentan.
El esfuerzo, el interés por adquirir los conocimientos de siempre se consiguen trabajando al ritmo que nuestras capacidades nos lo permitan. En educación está todo inventado y en lo que fallamos no está en las TIC, ni en el bilingüismo, ni en el Plan de Lectura… Ahora disponemos de infinidad de recursos y fuentes de información, pero hay que saber distinguir, analizar y valorar lo bueno de lo absurdo.
Hemos vivido las últimas décadas a un ritmo desenfrenado, en un ambiente de consumo, tal que, los niños y adolescentes han tenido todo tan cerca y sin esfuerzo que ha desembocado en la cultura del “todo tengo en un tris tras” . Y es este aspecto el que ha fulminado lo que ya de por sí era difícil, “¿Cómo motivar?.
La escuela no debe ser el “cajón de sastre”, el lugar de recepción de todas las propuestas que vengan tanto de la administración educativa como de las empresas privadas, no debe ser la plataforma del marketing de productos que no aportan los resultados esperados por parte de la administración. Se deben plantear pocas, bien diseñadas, operativas y eficaces en su desarrollo en el ámbito educativo
No cabe duda que se ha mejorado mucho con relación a épocas anteriores en recursos materiales, humanos e infraestructuras. Pero no es menos cierto que hemos empeorado todos, padres y madres, alumnos/as en temas de valores y actitudes ante situaciones que esta sociedad de hoy nos presentan.
El esfuerzo, el interés por adquirir los conocimientos de siempre se consiguen trabajando al ritmo que nuestras capacidades nos lo permitan. En educación está todo inventado y en lo que fallamos no está en las TIC, ni en el bilingüismo, ni en el Plan de Lectura… Ahora disponemos de infinidad de recursos y fuentes de información, pero hay que saber distinguir, analizar y valorar lo bueno de lo absurdo.
Hemos vivido las últimas décadas a un ritmo desenfrenado, en un ambiente de consumo, tal que, los niños y adolescentes han tenido todo tan cerca y sin esfuerzo que ha desembocado en la cultura del “todo tengo en un tris tras” . Y es este aspecto el que ha fulminado lo que ya de por sí era difícil, “¿Cómo motivar?.
La escuela no debe ser el “cajón de sastre”, el lugar de recepción de todas las propuestas que vengan tanto de la administración educativa como de las empresas privadas, no debe ser la plataforma del marketing de productos que no aportan los resultados esperados por parte de la administración. Se deben plantear pocas, bien diseñadas, operativas y eficaces en su desarrollo en el ámbito educativo


